miércoles, 6 de octubre de 2010

·· Caperucita Roja.


Érase una vez una niña muy bonita. Su
madre le había hecho una capa roja y la
niña la llevaba tan a menudo que todo
el mundo la llamaba Caperucita Roja.
Un dia , su madre le pidio que llevase unos
pasteles a su abuelita que vivía al otro lado del
bosque , recomendándole que no se
entretuviese en el camino , porque cruzar el
bosque era muy peligroso , ya que siempre
estaba acechando por alli el lobo.
Caperucita Roja recogió la cesta con los
pasteles y se puso en camino. La niña tenia
que atravesar el bosque para llegar a casa de
la Abuelita , pero no tenia miedo porque alli
siempre se encontraba con muchos amigos:
los pajaros, las ardillas...
De repente vio al lobo , que era enorme ,
delante de ella.
    - ¿A donde vas , niña? - le pregunt el lobo
       con su voz ronca.
    - A casa de mi Abuelita - dijo Caperucita.
    - No esta lejos - penso el lobo para si,
      dandose media vuelta.
Caperucita puso su cesta en la hierba y se
entretuvo cogiendo flores: - El lobo se ha ido
-penso- , no tengo nada que temer. La abuelita
se pondrá muy contenta cuando la lleve un
hermoso ramo de flores además de los
pasteles.
Mientras , el lobo se fue a casa de la
Abuelita , llamó suavemente a la puerta y la
abuelita le abrió pensando que era su nieta
Caperucita. Un cazador que pasaba por alli
habia observado la llegada del lobo.
El lobo devoró a la Abuelita y se puso su gorro rosa
se metió en la cama y cerró los ojos. No tuvo que
esperar mucho , ya que Caperucita Roja llego
enseguida , toda muy contenta.
La niña se acerco a la cama y vio que su abuela
estaba muy cambiada.
    - Abuelita , abuelita , ¡que ojos mas grandes tienes!
    - Son para verte mejor- dijo el lobo tratando de
      imitar la voz de la abuela.
   - Abuelita , abuelita , ¡que orejas mas grandes tienes!
   - Son para oirte mejor- siguio diciendo el lobo.
   - Abuelita , abuelita , ¡que dientes mas grandes tienes!
   - Son para...¡comerte mejoooor!- y diciendo esto,
el lobo malvado se abalanzó sobre Caperucitay la
devoró al igual que habia hecho con la abuelita.
Mientras tanto, el cazador se habia quedado
preocupado y creyendo adivinar las malas
intenciones del lobo, decidió echar un vistazo a ver
si todo iba bien en la casa de la Abuelita. Pidió
ayuda a un segador y los dos juntos llegaron al
lugar.
Vieron la puerta de la casa abierta y al lobo
tumbado en la cama, dormido de tan harto que
estaba.
El cazador sacó su cuchillo y rajó el vientre del
lobo. La Abuelita y Caperucita estaban alli, ¡vivas!.
Para castigar al malvado lobo , el cazador le llenó el
vientre de piedras y luego lo volvió a cerrar.
Cuando el lobo despertó de su pesado sueño,
sintió muchisima sed y se dirigió a un estanque
proximo para beber. Como las piedras pesaban
mucho, cayó en el estanque de cabeza y se
ahogó.
    
En cuánto a Caperucita y su abuela, no sufrieron
mas que un gran susto, pero Caperucita Roja
habia aprendido la leccion. Prometió a su Abuelita
no hablar con ningun desconocido que se
encontrará en su camino. De ahora en adelante ,
seguiría los consejos de su Abuelita y de su Mama.
FIN.
Ahora, diviértete